CUIDADO QUE EL MUNDO SE HA INTRODUCIDO EN LAS IGLESIAS
UNA REFLEXIÓN BÍBLICA SOBRE EL LIDERAZGO DE LAS MUJERES EN LA IGLESIA
Juan Carlos Medrano
Lamentablemente
muchas iglesias y denominaciones han preferido dejar a un lado la Palabra de
Dios y buscan agradar al mundo y seguir sus tendencias, buscando así la
felicidad y complacencia del hombre; por lo tanto no nos debe extrañar que hoy
se esté ordenando a mujeres al pastorado, al diaconado oficial o sean
directoras de culto.
Bajo este
antecedente a continuación describimos algunas razones bíblicas por las cuales
las mujeres no pueden ser pastoras, predicadoras, directoras de culto y diaconisas
(en su sentido oficial):
- Dios manifiesta en la creación un principio fundamental para la iglesia y la sociedad; El establece para el hombre y la mujer similitudes “imagen de Dios” (Gn. 1:27), pero también diferencias en cuanto a “funciones y responsabilidades” (Gn. 2); asimismo a cada le da características físicas y emocionales particulares, que hacen al hombre ser hombre y a la mujer ser mujer.
- Dios en su revelación especial, las Santas Escrituras, en el Antiguo Testamento nos muestra, que ha llamado y escogido a hombres para que sean líderes, sacerdotes, jueces, profetas y reyes que dirijan a la nación de Israel; y en el Nuevo Testamento vemos que el mismo Señor JesuCristo llama a doce hombres como sus discípulos (Lc. 6:12-16; Mr. 3: 14-19; Mt. 10:1-4); esto muestra que el liderazgo histórico fue encomendado por Dios a hombres.
- Dios crea un esquema de autoridad para la familia, que es la unidad estructural básica de la iglesia y de las sociedades; por medio de la Palabra de Dios da funciones y responsabilidades para cada uno (Ef. 6:4; Col. 3:21; 1 Ti. 3:4-5; Tit. 2:5), pero instruye la sumisión voluntaria en el temor de Dios (Ef. 5:25), el marido debe amar a su mujer con sacrificio y servir como el líder y las esposas deben someterse a sus maridos (Gn. 3:16; Ef. 5:22; Col. 3:18; Tit.2:5; 1 P. 3:1); se debe respetar este diseño instituido por Dios.
- Dios diseña un modelo de autoridad para la iglesia; el liderazgo fue encomendado a hombres, partiendo de los apóstoles, los diáconos, los misioneros hasta los escritores de la Biblia (Hch. 1:21- 26; 6:1-6; 11: 22-26; 15:6; 22; 18:24,25; 20:17) Pablo instruye en sus cartas que sean hombres los que dirijan a las iglesias (Ef. 4:8; 1 Ti. 2:7,12-14; 1 Ti. 3; Tit. 1:5-9) y que las mujeres no debían enseñar ó ejercer autoridad sobre los hombres (1 Ti. 2:12).
- El diseño del esquema de autoridad del hogar y de la iglesia es el reflejo del esquema de autoridad en el modo de operaciones del Dios trino, el despreciar y desobedecer traerá como consecuencias desastres inevitables como en las maldiciones en Gn. 3:16-19.
La labor
que queda como teólogos evangélicos latinoamericanos, es ser constantes y
perseverantes en la predicación fiel de la Palabra de Dios, presentar lo que
verdaderamente enseña la revelación de Dios, así como de las consecuencias que
tendremos si despreciamos y desobedecemos los mandatos del Altísimo. Asimismo
instar a las iglesias que no se aparten de las Escrituras porque son la única autoridad
del Cuerpo de Cristo y poner en claro que no se deben dejar llevar por el
humanismo del mundo, se debe exhortar a sus líderes con las palabras de
Santiago 4:4 “No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios”.
Por último,
si es posible ayudar a las mujeres que hoy ocupan cargos de liderazgo en las
iglesias, es necesario orientar con la
Palabra de Dios y recurrir al Espíritu Santo, para que se pueda someter a la única
y suficiente autoridad que tenemos, La Biblia.
muy buena la recomendación para ayudar a las mujeres, la parte de recurrir al Espíritu Santo, fue muy buen apunte
ResponderEliminarBuen aporte!, nos ayuda a comprender de una manera simple y sencilla los roles del hombre y la mujer según el testimonio bíblico
ResponderEliminarmuestra lo que la Biblia en seña desde el principio hasta el fin el plan de Dios para el liderazgo. muy buena.
ResponderEliminarGracias hermano por tu aporte. También creo como tu, que la Labor del Espíritu Santo es fundamental al momento de tratar este tema con una mujer que esté oficiando en una congregación. Hay mujeres que de manera sincera quieren servirle a Dios, por lo tanto, depender del Espíritu de Dios en oración para que les de iluminación al momento de discutir la doctrina bíblica, nos ayudaría a tratar el asunto con consideración y amor.
ResponderEliminarMe parece una excelente introducción, para que se pueda comprender, como llego a generalizarse la idea del Pastorado Femenino.
ResponderEliminarTambién es de resaltar en los argumentos, de que haces un recuento sistemático, desde la Creación del mundo, hasta llegar a aplicaciones reales en la Iglesia y la Familia.
completo aporte donde se muestran suficientes argumentos biblicos a favor del liderazgo de solo hombres en la iglesia, pero no de menosprecio a la mujer. muy bueno
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