Lo Primero que debemos entender
es que Dios creó al hombre y a la mujer en igualdad de condiciones sin hacer
uno inferior al otro para adorarlo y vivir para El. Dios crea al hombre, moral,
mental y físicamente con capacidades dándole dones para vivir en la tierra con
una misión específica. Del mismo modo crea a la mujer dotándola igual que al
hombre para el propósito que Dios le da “ser ayuda idónea para el hombre”.
Esta misión dada a la primera
pareja se pierde al morir espiritualmente ya que Dios castiga a Eva haciendo
que su deseo sea para su marido, esto quiere decir que estará intentando ser autoridad
por encima de su marido, colocando una tensión entre el matrimonio porque el
hombre por naturaleza se “enseñoreará” de ella, según Gen 3:16. Esto de “enseñoreará”
no se debe ver de una forma machista, todo lo contrario, Dios lo creo específicamente
para guiarla en amor, protegiéndola de trabajos y situaciones en los que la
mujer no debería estar por su carácter tierno para levantar a sus hijos en amor
manteniendo el calor en su hogar.
Tit 2:5 a ser prudentes, puras, hacendosas en
el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea
blasfemada.
Así como la mujer tiene una misión
en la vida, el hombre tiene la misión de guiar primero a su familia y después a
los hombres. Dios llama a algunos hombres para guiar a su pueblo y estos deben
asumir el reto que este representa. El hombre tiene por naturaleza el liderazgo
para obrar justamente haciendo la voluntad de Dios, el problema es cuando el
hombre no asume su papel de guía y deja que la mujer a las cual debe proteger y
guiar, asuma su papel perdiendo la autoridad.
1Ti 2:11-12 Que la mujer
aprenda calladamente, con toda obediencia. Yo no permito que la mujer enseñe ni
que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que permanezca callada.
Este pasaje deja claro la protección
que Pablo quiere para la mujer impidiendo que este en una posición de autoridad
sobre el hombre con el fin de protegerla y de ir en contra de lo que Dios
quiere para ella. Lo ideal es que el hombre le enseñe con su ejemplo he instrucción
todo lo que habla la palabra de Dios para que pueda llegar a arrepentirse y ser
una mujer piadosa buscando la bendición de su familia, cuando esto no sucede se
distorsiona el ideal que Dios tiene para la pareja.
Cuando las mujeres quieren ser
pastoras, predicadoras, directoras de culto o diaconisas muestran un
desconocimiento de su rol Bíblico queriendo enseñar algo en lo cual no han
profundizado ya que si lo hicieran asumirían su rol en el hogar. Aunque el
hombre no tome su papel de líder, la mujer no debe entrar a remplazarlo por el
hecho de que estará en contra de la voluntad de Dios. La historia muestra que
cuando Dios permite que la mujer tome el liderazgo es para juicio sobre su
pueblo, por esta razón no vemos que Jesús o los apóstoles designando a una
mujer para el ministerio aunque Jesús dignifico a la mujer dándole el lugar que
Dios quiere para ella. Sólo en obediencia a Él y Su diseño podrán las mujeres
ser verdaderamente capaces, en el sentido más amplio, de dar gloria a Dios.
Hoy en día vemos un fenómeno en
las iglesia poco bíblicas dándole el liderazgo a la mujer basados en que somos
iguales con las mismas capacidades, lo cual es verdad, pero el problema no es
que el hombre sea menor o superior a la mujer, el problema es que desconocen
que rol debe tener cada género para el cual fue creado y solo de esta forma tendrán
armonía en sus hogares y por ende en la iglesia.
Lo que los teólogos evangélicos
pueden hacer ante esta situación es orar para que Dios los guíe, enseñándole a
los pastores el papel de cada uno y que por naturaleza la mujer quiere gobernar
por encima del hombre, pero, que este no es el modelo Bíblico, y que esto las
afecta directamente dándoles una carga para la cual no fueron creadas, solo por
la palabra de Dios podemos hacerles cambiar de parecer siempre hablándoles en
amor.
Para ayudar a que las mujeres
salgan del liderazgo sin hacerles daño, lo cual no es sencillo por la falsa
doctrina que les dieron, se necesita trabajar con paciencia y con todo el amor
que Dios tiene para ellas, mostrándoles que Dios las dejo al cuidado del
hombre, esto se logra mostrándoles la doctrina Bíblica y orando mucho para que
no sientan que es una competencia o machismo, este proceso puede durar un buen
tiempo pero se debe hacer por amor a ellas y a la iglesia.
desconocer el rol del hombre y la mujer es un gran problema para el tiempo actual, de acuerdo contigo
ResponderEliminarmi hermano me agrado su titulo de sus articulos.
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